Ariadna Gutiérrez vivió uno de los momentos más virales de la cultura pop: en Miss Universo 2015 fue coronada por error, para luego que se corrigiera en vivo que la ganadora real era otra persona.
Tras la equivocación, ella atravesó una etapa emocionalmente complicada: confesó haber sufrido depresión y haber tenido pensamientos suicidas, aunque aseguró que no llevó a cabo un intento.
Decidió buscar ayuda profesional y con los años ha logrado reconstruir su carrera: ha trabajado como modelo, actriz y ha participado en producciones internacionales y realities.
También ha incursionado en el mundo empresarial y digital, usando su experiencia para construir una identidad que va más allá del incidente que la hizo famosa.
